Desayuno saludable

Desayuno saludable

Según los resultados de un estudio sobre hábitos de consumo realizado por Quaker, la marca de referencia en avena, más de la mitad de la población elige desayunar de forma saludable, un aspecto que ha crecido un 20% en los últimos 5 años y se posiciona como el factor más importante de los españoles a la hora de elegir su desayuno. Sin embargo, y a pesar de que cuidarse se ha convertido en un objetivo a cumplir para buena parte de la población, 3 de cada 10 españoles declara que no lo hace. Este informe indica, además, que el consumo de avena se ha duplicado en los últimos 5 años siendo el desayuno el momento del día favorito para consumirla. Entre los principales consumidores de avena, predominan las mujeres, de unos 40 años, residentes en zonas urbanas y con un estilo de vida activo.

 

Tal como explica Navin Daswani, Responsable de la marca Quaker para España y Portugal: “Estos datos son muy positivos porque vemos que los españoles son cada vez más conscientes de la importancia que tiene un buen desayuno, incluyen con más frecuencia la avena en su día a día y, sobre todo, están mucho más informados de los beneficios de este cereal”.

 

Los cereales más consumidos en España son trigo, arroz, maíz, avena y quino, de los cuales, la avena es el que más ha crecido en consumo, duplicándose en los últimos 5 años. En concreto, 3 de cada 10 españoles incluyen este cereal en su dieta semanalmente y 7 de cada 10 lo hacen en el desayuno, Asimismo, el principal motivo por el que los españoles toman avena es por sus beneficios para la salud, seguido de por el sabor. De este informe se desgrana que más del 40% de españoles cree que debería tomar más avena de la que consume, ya que sí que están al día de todo lo positivo que aporta este “supercereal”: tiene beneficios digestivos (gracias a su alto contenido en fibra: la avena se consume integral, por tanto el salvado no se pierde), ayuda a reducir el colesterol en sangre (por su alto contenido en betaglucanos) y contribuye a una mejor salud cardiovascular, señala la nutricionista Carolina Vives.

 

El estudio además revela que los españoles quieren un desayuno saludable, rápido de preparar y con buen sabor. A mayor edad, menos importa el sabor del desayuno y más se busca que sea digestivo y, en cambio, que sea rápido y fácil de preparar es lo más valorado por los menores de 35. Entre los 25 y los 34 años se prioriza que la primera comida del día aporte energía y de los 35 a los 44 es cuando más importa que el desayuno sea saludable.

 

El sabor del desayuno es ahora menos importante para hombres y mujeres, sobre todo para ellas, y, en cambio, empezar el día con energía es más significativo para las mujeres, ya que este objetivo ha aumentado más de un 10% en los últimos años.

 

Otro de los grandes bloques del estudio analiza el conocimiento que tienen los españoles sobre la información nutricional, destacando que sólo 2 de cada 10 comprueban siempre la composición de los productos que consumen y, de éstos, cerca del 30% lo tiene en cuenta desde hace menos de 2 años. Lo que más preocupa a los españoles cuando compran un producto son las grasas (34,2%), las calorías (21,8%), más perseguidas por mujeres que por hombres, y los azúcares (21.1%), cuya importancia ha crecido un 10% en los últimos 5 años. No obstante, es curioso observar cómo, a mayor edad, menos importan las calorías de un producto y más lo hace la cantidad de sal y fibra de éste.

Veamos entonces los alimentos que más nos convienen para un desayuno saludable:

Avena

La avena es super saludable pues contiene beta-glucano, un tipo de fibra que se ha demostrado ayuda a reducir el colesterol malo cuando se consume regularmente.

Además, es un alimento rico en ácidos grasos Omega 3, potasio y ácido fólico, fácil de preparar ya que solo debe cocinarse por unos 15 minutos con un poco de leche y puede endulzarse con una cucharadita de miel y adicionar si se desea trozos de frutas frescas.

Yogur griego

De sabor delicioso, este yogur es muy cremoso y aporta gran cantidad de proteínas, casi dos veces más que el yogur normal, ayudando a mantener por mayor cantidad de tiempo la sensación de saciedad durante la mañana.

Lo mejor es elegir la variedad light y combinar con un puñado de frutas frescas para dar un toque de dulzor y nutrición adicional.

Germen de trigo

Un poco de germen de trigo en el desayuno es ideal ya que proporciona el porcentaje recomendado de vitamina E y ácido fólico que se necesita el organismo diariamente, sobre todo porque la vitamina E es a menudo un poco baja en la dieta de la mayoría de las personas.
El gérmen de trigo es fácil de incorporar a cualquier comida, incluyendo el desayuno ya que puede espolvorearse sobre el cereal, yogur o bien en un batido de frutas y leche.

Pomelo

¿Intentando perder peso? Pues, comer medio pomelo antes de cada comida puede ayudar a bajar de peso más rápido, gracias a las propiedades quema-grasas que esta fruta tiene, además de aportar antioxidantes. La sugerencia es combinar en el desayuno medio pomelo con algo de proteinas, por ejemplo un huevo cocido.

Plátano

No hay nada como un plátano en el desayuno para ganar energía. Y es que esta deliciosa fruta es una excelente fuente de almidón, potasio y un carbohidrato saludable que da sensación de saciedad por más tiempo.

Fácil de combinar es recomendable consumir plátano mezclado con un poco de cereal o avena ya que añade dulzor natural y no se necesita añadir azúcar.

Huevos cocidos

Fuente saludable de proteínas y nutrientes como la vitamina D, se ha demostrado que aquellos alimentos que contienen colesterol tienen un menor impacto sobre el colesterol en sangre. Por lo tanto, si lo que se busca es consumir proteínas magras, eliminando grasas y colesterol malo un huevo cocido es el alimento perfecto para el desayuno.

Mantequilla de almendras

Para quienes no quieran comer huevos o productos lácteos en el desayuno, la mantequilla de almendras es un excelente sustituto ya que se trata de una fuente alternativa de proteínas con grasa monoinsaturada (una de las grasas buenas).

Puede untarse en una tostada de pan integral. Importante tener en cuenta que una cucharada de mantequilla de almendras aporta 100 calorías, por lo tanto no debe abusarse sobre todo si se está siguiendo una dieta para bajar de peso.

Sandía

Una fruta excelente que ayuda a hidratar el cuerpo cada mañana y lo mejor de todo es que se trata de una de las mejores fuentes de licopeno, nutriente que se encuentra en las frutas y verduras de color rojo, sustancia importante para la visión y la salud del corazón.

Lo mejor de todo, la sandía contiene sólo 40 calorías por cada 100 gramos y está en la lista de los llamados alimentos de calorías negativas.

Linaza

Alimento ideal para consumir en un batido o mezclado con cereal, estas semillas aportan ácidos grasos Omega3 y se recomienda consumir os cucharadas mezclada en el yogur. Rica en fibra y antioxidantes, la linaza tiene un agradable sabor a nuez y puede consumirse diariamente en el desayuno.

Arándanos

Ya sean frescos o congelados los arándanos son considerados como una super fruta por su alto contenido en antioxidantes y su consumo habitual ayuda a mejorar la memoria, la presión sanguínea y el metabolismo.

Aportan menos calorías que la mayoría de las frutas y por ello pueden combinarse con leche y cereales consiguiendo así un plato completo para el desayuno.

Fresas

Ricas en antioxidantes y bajas en calorías, una taza de frezas contiene además la cantidad recomendada de vitamina C que necesita el organismo junto a un alto porcentaje de ácido fólico y fibra.

Café

El consumo de café se relaciona con un menor riesgo de padecer enfermedades como diabetes. Los investigadores han descubierto que el café es una de las principales fuentes de antioxidantes.

Por supuesto, no se recomienda combinar el café con leche integral y azúcar porque esto elimina cualquier beneficio potencial. La recomendación es café con un chorrito de leche desnatada y edulcorante.

Para quienes no gustan del café, el té es un buen sustituto sobre todo porque tiene menos cafeína y es una infusión rica en antioxidantes. Se recomienda el té negro o verde y con una cucharadita de miel.

Melón

Cualquier fruta es buena para añadir al desayuno y el melón es excelente ya que cada 100 gramos solo aporta 50 calorías, aporta vitaminas A y C, ambas improtantes para mantener una piel suave y joven. Además, el melón tiene una alta concentración de agua, lo que significa que ayuda a mantenerse hidratado y a mantener la sensación de saciedad hasta la hora del almuerzo.

kiwi

Esta pequeña fruta tiene aproximadamente 65 miligramos de vitamina C por porción, casi tanto como una naranja, siendo rica en potasio y cobre, ayuda a tener una buena digestión y disminuye el estreñimiento en las personas con síndrome de intestino irritable.

Ligeramente ácido el kiwi puede comerse en el desayuno solo o bien mezclado con trozos de fresas y plátano en una saludable ensalada.

Zumo de naranja

La consigna es que el zumo de naranja en el desayuno siempre sea recién exprimido y para disfrutar de todos sus beneficios. Es excelente para prevenir la osteoporosis, depresión y aumenta la defensas del organismo gracias a su aporte de vitamina C.

Zumo de arándano

Este zumo ayuda a protegerse de las infecciones del tracto urinario, promueve la salud cardiovascular, y según algunos estudios puede incluso aumentar la eficacia de ciertos fármacos.

Cereales

Existen varios tipos de cereales pero los especialistas recomiendan aquellos que aporten al organismo 5 gramos de fibra y menos de 5 gramos de azúcar por cada 100 gramos. Esta combinación se encuentra en los cereales de grano entero y lo ideal es consumirlos con un poco de leche baja en grasas y frutas frescas.

Frambuesas

Esta deliciosa fruta aporta antioxidante y es alta en fibra, además de aportar vitamina C y vitamina K, que ayuda a fortalecer los huesos. Son excelentes para adicionar a una taza de cereales o yogur, pero también es una fruta excelente para preparar un batido rápido y disfrutar en el desayuno.

Pan integral

Los carbohidratos representan uno de los pilares del desayuno, pero el tipo de carbohidratos elegido puede hacer una gran diferencia en la salud. Existe una regla para recordar y es que el trigo integral y otros granos enteros, ya sea en el pan fresco o en tostadas, contienen más fibra y nutrientes que sus similares refinados blancos.

Una o dos tostadas de pan integral fresco o tostado con un poco mantequilla o mermelada añade grasa y calorías vacías, pero si también se quiere añadir un poco de proteína solo es necesario añadir al desayuno un huevo cocido o un poco de mantequilla de almendras.

Ahora, no existen más excusas para no tomar un desayuno saludable cada mañana y comenzar el día con energía y bien predispuestos para afrontar la jornada, solo es elegir las combinaciones que se adapten a los gustos y necesidades nutricionales de cada uno.

Vía: nova.atresmedia.com y www.puntofape.com